La esperanza apunta hacia el futuro, pero la fe se estable en el presente. La esperanza es una actitud de expectativa relativa a lo que todavía no ha sucedido, pero la fe es una substancia - una confianza, algo real y definido dentro de nosotros- que poseemos aquí y ahora.
La diferencia principal entre la fe y la esperanza es que la esperanza está anclada en la facultad de la mente, y la fe en la facultad del corazón. esto es muy patente en la descripción de la armadura bíblica que requiere el soldado cristiano.
Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo. 1 Tesalonicense 5:8
Observemos que la fe-junto con el amor-se encuentra en el pecho; en la región del corazón. Pero la esperanza se describe como yelmo, para la cabeza, o la mente. Por lo tanto, la esperanza es una actitud mental de expectativa relacionada con el futuro; la fe es una condición del corazón, que produce en nosotros aquí y ahora algo tan real que prode describirse con la palabra substancia.
En Romanos. Pablo asocia otra vez al corazón con el ejercicio de la fe o de creer:
[Porque con el corazón se cree para [literalmente para entrar en] justicia. Romanos 10:10
Mucha gente hace una confesión de fe en Cristo y en la Biblia, pero su fe se queda en el plano mental solamente. Es una aceptación intelectual de ciertos hechos y doctrina. Esta no es la verdadera fe bíblica, y no produce ningún cambio vital en la vida de quienes la profesan.
Pero la fe del corazón siempre produce un cambio definido en lo que la profesan. Cuando se asocia con el corazón, el verbo "creer" se convierte en un verbo de movimiento. Por eso Pablo dice, con el corazón se cree "para" [ entrar en ] justicia. Una cosa es creer "en la justicia" con la mente meramente como una teoría o ideal abstracto, y otra muy diferente creer con el corazón "para entrar en justicia" ; es decir, creer de manera que produzca una transformación de los hábitos, del carácter y de la vida.
En la palabra de Cristo, el verbo "creer" es seguido generalmente por una preposición que expresa cambio o dirección de un movimiento.